Hoy vamos a visitar la Colección de automóviles de S.A.S el Príncipe de Mónaco.

Hoy nos vamos a dar un paseo por el Principado de Mónaco, más precisamente a visitar la Colección de automóviles de S.A.S el Príncipe de Mónaco.

Suban que los llevo…A finales de la década de 1950, un entusiasta del automóvil, el Príncipe Rainiero III, comenzó a coleccionar autos antiguos. Su colección creció gradualmente a lo largo de los años a medida que adquirió más y más modelos, y el garaje en el Palacio del Príncipe rápidamente se quedó pequeño para contener esa colección de impresionantes vehículos, desde majestuosas carrozas, pasando por lujosos autos, hasta espectaculares monoplazas de Fórmula 1.

En 1993, el Príncipe Rainiero III decidió abrir su colección al público, y como dice una placa traducida no muy bien al español: «Eso no es un Museo del Coche, sino mi colección personal de coches antiguos de todas edades y de todos países, populares o de prestigio: han marcado su época y me han gustado». A lo largo de los años, el Príncipe Alberto II continuó con la colección privada iniciada por su padre.Esta exposición ubicada en las Terrasses de Fontvieille ocupa 5.000 m2 y reúne un centenar de vehículos de distintas épocas, obra de los mejores fabricantes, y coches de carrera que han marcado el Rally de Montecarlo y el Grand Prix de Mónaco de F1.

Parece ser que este museo es el gran desconocido de Mónaco, pese a ser también de lo mejor que visitar en el pequeño Principado. Sí que es verdad que la ubicación no le ayuda, está relativamente lejos del centro de la ciudad (aunque en Mónaco casi nada queda lejos), en la tercera planta de un centro comercial. Está en la zona que creo que debe ser la menos visitada por los turistas, aunque el Palacio no está muy lejos y el puerto de Fontvieille a un paso.

Viene bien la visita en un día caluroso, porque se agradece el aire acondicionado del recinto, no suele haber mucha gente, se puede apreciar muy de cerca y con tranquilidad cada uno de los vehículos exhibidos y leer (está casi todo en francés) los paneles explicativos que, como hecho curioso, están en un soporte cuyas bases (todas diferentes) están realizadas con componentes reales de coches.Pero me estoy adelantando. Para entrar primero hay que pasar por la taquilla (8 euros la entrada) junto a ella nos da la bienvenida el Renault F1 de Fernando Alonso de 2008. Luego se accede directamente a la sala principal, de dos alturas. El Mercedes “Alas de Gaviota”, un mito entre los mitos, capta rápidamente nuestra mirada.

La colección se estructura en distintos apartados: rallies, GT, carruajes, coches de calle y de competición de los años 20 y 30; “Oldtimers” norteamericanos y lo más granado de los lujosos coches europeos. La Fórmula 1 ocupa dos espacios, con varios ejemplares de diferentes épocas, tampoco falta una amplísima variedad de coches de todo tipo, incluida un embarcación fuera-borda de competición.

No hay un itinerario fijado y aunque nos sentimos atraídos por los coches de rally y los F1, la mejor elección es reprimir ese primer impulso, seguir recto y comenzar por lo más antiguo, las carrozas, carruajes y coches de época.A lo largo de un pasillo podemos disfrutar con la bonita carroza real de 1865, del Príncipe Carlos III o con algunas de las “genovevas” Renault, Napier o Citroën de principios del siglo pasado.Tras subir unos pocos escalones, en una plataforma elevada nos encontramos con, por ejemplo un De Dion Bouton de 1903, un Lincoln V8, Double Phaeton de 1928 y a continuación unos cuantos cochazos de los años 30, 40 y 50, Hispano Suiza, Lincoln, Facel Vega, Delage, Delahaye, Packard, Humber, Napier, Daimler, Bugatti, Ferrari, Maserati, Alfa Romeo, Cadillac, Chrysler, Mercedes, Ford, Bentley…Entre los clásicos, pero más modestos que los anteriores, no dejará de sorprendernos un Fiat 600 Jolly Ghia descapotable con los asientos de mimbre o un Isetta de 1960 motorizado por BMW.

Una alargada vitrina nos muestra una variada exposición de monos de competición, coches en miniatura, carteles conmemorativos, enseñas, trofeos y otros objetos relacionados con la competición y el automovilismo.

Bajando de nuevo al hall de entrada, varios Rolls Royce crean una atmósfera de “Luxury World”, muy a tono con el ambiente monegasco.Debajo de la escalera encontraremos un pequeño rincón dedicado al mundo de los monoplazas de carreras y a evocar uno de los principales acontecimientos que han hecho del Principado de Mónaco un fenómeno mundial: el GP de Mónaco de F1.

La entrada se encuentra flanqueada por dos iconos de la automoción francesa, el Citroën 2 CV y el Renault 4, aunque el vestíbulo es un homenaje al piloto que más veces venció en el GP de Mónaco: Ayrton Senna. El casco amarillo y verde del tricampeón brasileño preside el lugar, junto a varias fotos conmemorativas de sus triunfos en el Principado.

En el interior nos aguardan seis monoplazas, el Ferrari F1 89, el Renault RE60 y un Jordan. Detrás, un Chevron B47B (1979) de F3, dos monoplazas de los años 60 y sobre la pared, una completa exposición de afiches del GP de Monaco a lo largo de los años.

Fuera, en la gran sala, más F1, el Jordan de 2003, el McLaren Mercedes MP4-19, el Toyota TF 003 de 2007, el Williams FW22; Red Bull, Mercedes, Lotus, Lamborghini y Ligier.

Siguiendo con el recorrido, nos encontramos vehículos de aventura, el mítico Citroën AC4 Kegresse de ruedas y tracción oruga y a su lado el imponente vehículo de investigación polar, con tracción oruga.

A continuación una galería con una buena colección de GT sobre la derecha (todo un homenaje a Italia. Ferrari, Lamborghini, Maserati, Alfa Romeo, Cisitalia…) y varios vehículos de competición como el Porsche 997 Cup, el Lancia Delta «Martini» o el mítico Alpine A110 sobre la izquierda.

La visita va llegando a su fin, rumbo a la salida, a la izquierda tenemos una variada muestra de coches de todo tipo, el Citroën DS3 WRC, vencedor del Rallye de Montecarlo 2013, el Renault 5 Turbo, el Audi R10 TDI de LPM1 o el dream car eléctrico Venturi Fetish de 2004.

Y así, ponemos fin a nuestra visita a la Collection de Voitures de S.A.S. le Prince de Monaco.Resumiendo, se pueden ver los coches más antiguos que se pasearon por el principado, además de los que utilizaron el Príncipe Rainiero y Grace Kelly en su época, desde las carrozas hasta los más modernos, pasando por una motocicleta de 1902.

Los coches están en un impecable estado de conservación, todos en condiciones para ser usados, hay muchos coches de marcas que hoy ya no existen, muy curiosos, auténticas joyas.

Nos encontramos con verdaderas maravillas de la técnica y el diseño, coches de ensueño de todas las marcas habidas y por haber, que parecen solo diseñados para circular por las carreteras de la Costa Azul.

La exposición es una auténtica maravilla, es increíble encontrar en un mismo lugar, modelos de gran lujo, carretas del siglo XVIII y coches de F1, algunos vehículos con más de 100 años a sus espaldas, desde los primeros Rolls- Royce hasta el Mercedes SLR Sir Stirling Moss edition, pasando por el Lancia Stratos, por no hablar del Ferrari 430 o el Jaguar E type spider V12 pintado con el típico «verde inglés», como estandarte de toda una época, el BMW M 1, el Ferrari Daytona GR 4, el Ferrari 288 GTO, el Type 46 Bugatti y algunos que son tan raros que sería difícil encontrarlos en otro lugar, incluso está expuesto un coche único, el Lexus LS 600h Landaulet, matrícula 0001 de Mónaco, que llevó al Príncipe Alberto a St. Devote el día de su boda en 2011.También hay unos Ferrari, irrecuperables luego de accidentarse, que fueron compactados en forma de cubo y están expuestos como si de una obra de arte se tratara.

Y que no se me olvide… hay un simulador de F1 que en 7 minutos que dura cada ticket, te aproxima a la conducción de un F1… y te deja 20 euros menos en el bolsillo.

Los aficionados a los coches tienen para pasar admirando ésta colección, como mínimo una hora para ver todo con cierto detenimiento, a partir de ahí todo lo que te quieras demorar en hacer fotos y curiosear todos los detalles.

Hay una pequeña tienda de regalos a la salida, pero con artículos bastante caros, como no podía ser de otra manera, estamos en Mónaco.

La Colección de automóviles de S.A.S el Príncipe de Mónaco, una visita que sin duda vale la pena.

#DardoFernándezTorremare#ColecciónPríncipeMónaco

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