Paseos Domingueros, hoy toca: ‘Mónaco’

Paseos Domingueros, hoy toca: ‘Mónaco’

El de Mónaco es uno de los grandes premios más antiguos de la F1 y uno de los más prestigiosos. El origen de este GP se remonta a 1929, fue una iniciativa del Automobile Club de Mónaco y de su comisario general, Anthony Noghés, pero a pesar de que el circuito se terminó de diseñar en el año 1920, no fue hasta el 14 de abril 1929 cuando se corrió la primera carrera, la victoria fue para el Bugatti 35B de William Grover con una velocidad media de 80 km/h. La edición del año 1933 fue el primer GP de la historia del automovilismo en que la parrilla de salida se determinó según los tiempos de vuelta marcados en las sesiones de entrenamientos, en vez de por sorteo.

El GP de Mónaco se disputaba tradicionalmente el día de la Ascensión, que generalmente es en mayo. Sin embargo, desde 2001 se celebra siempre el último domingo de mayo, por motivos publicitarios, comerciales y logísticos, sin importar el calendario de fiestas cristianas.
Mónaco formó parte del primer Campeonato Mundial de F1 desde 1950, año de creación de este premio automovilístico, la primera carrera mundialista fue ganada por Juan Manuel Fangio con un Alfa Romeo, que acabó con una vuelta de ventaja sobre el segundo, Alberto Ascari, dos sobre el tercero, Louis Chiron, tres sobre el cuarto, Raymond Sommer y cinco sobre el quinto, el príncipe Bira.


El histórico GP de F1 de Mónaco es el único del calendario de F1 que no supera los 305 km. de distancia total, debido a una cláusula especial que la FIA tiene aprobada para Mónaco, se disputan 78 vueltas, con una distancia total de 260 km, ya que si se disputara con el mínimo de 305 km, se deberían completar un total de 92 vueltas, y a una velocidad media de 155 km/h nunca daría tiempo material de completarlas todas antes de las dos horas reglamentarias debido a la lentitud del circuito.


Si hay un circuito reconocible a primera vista, ese es el de Mónaco, un circuito urbano que contiene míticos giros como la Rascasse o Loews, puntos de extrema dificultad, gran cantidad de subidas y bajadas, rectas cortas, curvas cerradas y estrechas vías, por lo que es un circuito muy agotador para los pilotos.
Los coches necesitan una configuración especial, con máximo apoyo aerodinámico por lo revirado del circuito, suspensiones más blandas y unos 5 mm. más altas por los baches y los desniveles. La dirección también se modifica, ampliando el ángulo de giro de las ruedas para poder girar en la curva más lenta del Mundial, Loews.


Un circuito de poco más de 3.300 metros, con 19 curvas (7 a la izquierda y 12 a la derecha) en el que es prácticamente imposible adelantar en pista. Esto hace que sea decisiva la posición con la que se parte y la estrategia a seguir, pues encontrar tráfico en Mónaco es firmar tu sentencia de muerte. Se alcanza una velocidad máxima de 295 km/h., el porcentaje de tiempo con el acelerador a fondo es muy bajo (45%) y el porcentaje de tiempo frenando es alto (21%).


Este GP está lleno de peculiaridades, por ejemplo, los primeros entrenamientos libres se realizan el jueves, en lugar del viernes y los organizadores no pagan un canon por formar parte del Campeonato Mundial, en teoría por su carácter histórico (Mónaco acogía ininterrumpidamente la F1 desde 1955, interrumpido en 2020 por la pandemia), pero posiblemente (o más bien, seguramente) también influyen las buenas condiciones fiscales que ofrece el Principado a muchos de los protagonistas del circo de la F1.
Mónaco sufre una transformación radical para su GP. Las calles se flanquean con vallas y guardarraíles, se cortan las vías que desembocan en el circuito, se montan gradas…

Los monoplazas rugen por las estrechas calles, donde el resto del año se pueden ver atascados a los Rolls Royce, Bugatti, Ferrari, Bentley o Maserati de los acaudalados residentes del Principado.
Mónaco es un espectáculo único donde se mezclan el glamour y el lujo de la Costa Azul con la velocidad y el olor a gasolina y goma quemada.
Hasta aquí un poco de historia, ahora vamos con algunas cosas “secundarias”, pero necesarias si vamos a ver la carrera in situ…
Si ya de por sí el Principado es uno de los sitios más caros del mundo, durante el fin de semana en que llega la F1 a él, los precios se van a la estratosfera. Sin embargo, para mucha gente esta carrera es uno de esos eventos en los que merece la pena ahorrar durante todo el año y excederse en los gastos.


Al GP de Mónaco hay que ir con una buena cantidad de dinero, sólo con las entradas, el alojamiento, el transporte y la comida, el precio ya es considerablemente alto. Si a eso añadimos gastos extra como regalos, algún recuerdo del paso por el Principado, jugar en el casino, viajar en helicóptero, pasear en barco, alojarse en hoteles de lujo o ver la carrera desde la piscina de un edificio, el precio total puede ser desorbitado, esto es posible, pero si se tiene dinero, mucho dinero.


Vamos por partes… Obviamente, para ver la carrera es indispensable tener una entrada al circuito. Ir al circuito el jueves para ver los entrenamientos libres puede costar, según el sitio, entre 56 y 700 euros. Si también deseamos acudir el sábado a la clasificación, entonces debemos desembolsar entre 79 y 1.180 euros (desde un yate). Y el domingo podemos optar por una mejor situación en el circuito si pagamos desde 192 euros por ir a una de las tribunas o 2.290 si queremos ver el GP desde una terraza VIP, y si a la terraza VIP normal le queremos agregar piscina y algún otro “ingrediente” que se suele ver en las fotos… tranquilamente duplicamos el precio.


Personalmente creo que la tribuna K es la mejor para ver el GP porque se ve desde la salida del túnel hasta casi la Rascasse, y obviamente toda la zona de la piscina. Además se puede ver una parte de la subida hacia el Casino. Esta tribuna tiene una pantalla enorme donde podemos ver sin problemas toda la carrera. En todas las tribunas se tiene acceso a baños públicos, muy limpios y cuidados, además, si el día es caluroso, hay posibilidad de comprar bebida fresca, siendo unos precios no muy desorbitados.


Al gasto de las entradas hay que sumar, como mínimo, el viaje hasta Mónaco y el alojamiento. Alojarse en el Principado es muy caro (a partir de 550 euros la noche en el Monte Carlo Terrace en esas fechas), si partimos de la base que casi ninguno de los que leemos esto podemos dormir en los hoteles de lujo de Mónaco, la solución es sencilla, lo más recomendable es pernoctar en alguna ciudad cercana, como Niza (a 30 km), a 95 euros la noche para un 3 estrellas (Kyriad Nice-Stade).
Eso implica que cada día que vayamos al circuito debemos pagar un medio de transporte. Lo más económico es el autobús (2 euros/trayecto) o el tren (4 euros) que sale desde las 6 de la mañana cada 10 o 12 minutos y en menos de media hora estás en Mónaco, aunque los más derrochadores pueden apostar por ir en helicóptero, el billete cuesta unos 110 euros y la duración del vuelo es de 7 minutos. Incluso hay gente que se desplaza hasta Italia (San Remo 40 km.) para alojarse a un precio más accesible (Hotel Río, 3 estrellas a 61 euros la noche o el Hotel Sorriso, 3 estrellas a 80). En los hoteles más lujosos de Mónaco (Hotel de París, Hermitage, Fairmont o Métropole) alojarse puede salir por un precio mínimo de 9.000 euros de jueves a domingo.


Si queremos aprovechar que el viernes no hay actividad en cuanto a F1 se refiere, merece la pena conducir entre Mónaco y Niza por la carretera de la costa donde encontramos playas y pueblos preciosos donde hacer algunas fotos o sencillamente tomarnos un café o una cerveza fresquita.
Para volver al Principado es recomendable hacerlo por la Mayonne Corniche, una carretera con unas vistas espectaculares, una vez allí, lo más aconsejable es dejar el coche en algún parking, ya que el conducir por sus calles es una verdadera tortura por la lentitud, mejor caminar y perdernos por las laberínticas calles de Montecarlo, ir hasta la Place du Casino, abarrotada de súper coches de lujo en la puerta del Casino y del Hotel de Paris, pasarnos por el Jardín Japonés,ver los yates más grandes y ostentosos en el puerto, ver la colección de automóviles de S.A.S el Príncipe de Mónaco, pasear por el distrito Mónaco-Ville, centro histórico del Principado, donde está la Plaza del Príncipe y el Palacio Grimaldi, residencia oficial del Príncipe Alberto, entrar a la Catedral en la que el interior parece más un castillo de cuento que un templo religioso (allí están las tumbas de Grace Kelly y Rainiero) y a escasos metros tenemos la opción de visitar el Museo Oceanográfico. Hay para elegir.


Para comer en Mónaco se pueden encontrar restaurantes con menús bastante económicos, por alrededor de 25 euros en Son of a Bun o en La Maison des Pates, pero si se quiere probar la alta cocina francesa, el gasto alcanzará fácilmente las tres cifras (a partir de 230 euros) en el restaurante 3 estrellas Michelin Le Louis XV del Hotel de Paris o en el 2 estrellas del Hotel Métropole. Si el presupuesto no se ajusta a los excesos monegascos, y queremos ir a lo seguro, tenemos un McDonald’s justo antes de la entrada del Túnel y otro en Port de Fontvieille, y a precio normal.

Uno volverá a casa con los bolsillos vacíos, pero con la satisfacción de haber vivido en una burbuja durante cuatro días y de haber disfrutado en primera persona del histórico y glamuroso Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco, una carrera en la que todo piloto sueña con ganar y todo fan con poder presenciarla en directo…
Y antes de que aparezca un comentario que seguramente aparecerá… Si… también es posible llevar un sándwich de mortadela y una botella de agua desde casa, dormir en un banco de la plaza y colarse en la zona de Le Rocher para ver la carrera…

#DardoFernandezTorremare #Monaco

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